El brócoli, la pesadilla de muchos niños, es en efecto uno de los vegetales más beneficiosos que existen. Y, junto con plantas como la coliflor, el kale, el repollo, la alcachofa, la rúcula, las coles de Bruselas y otras; forma parte de los vegetales crucíferos. Pero ¿por qué los vegetales crucíferos son tan buenos para nuestra salud? Os lo contaremos a continuación.

A pesar de no ser los vegetales favoritos en la dieta de muchos, incluyendo adultos, las plantas crucíferas tienen enormes beneficios para nuestra salud. Sus bondades se derivan de los glucosinolatos.

Estos son componentes químicos con azufre presentes en dichas plantas, los cuales les otorgan su sabor característico (en la mayoría de sus casos amargo), y un olor penetrante bastante particular.

Cuando los vegetales crucíferos se muerden, cortan o mastican, se activa una enzima en la planta llamada mirosina. Los glucosinolatos de las crucíferas, en presencia de mirosina, forman componentes activos a nivel biológico. Entre estos componentes se encuentran los isotiocianatos.

Ahora bien, ¿cómo entra el sulforafano en la historia? Pues, el sulforafano es el isotiocianato presente en mayor concentración en las plantas crucíferas.

¿Qué es el Sulforafano?

El sulforafano es uno de los principios activos presentes en las plantas crucíferas. Sin embargo, la mayor concentración de sulforafano se encuentra en los brotes del brócoli. Sus efectos beneficiosos sobre nuestra salud van desde la prevención de enfermedades como cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares, hasta un efecto rejuvenecedor y aumento de la longevidad.

Un estudio (1) publicado en 2011, en la American Journal of Clinical Nutrition, donde se dividió a la población estudiada de acuerdo con su consumo de vegetales, encontró una reducción del 60% en la mortalidad por todas las causas en aquellas personas que consumían más vegetales. Asimismo, al considerar solo el consumo de crucíferos, el 20% de las personas con mayor consumo de estos vegetales redujo su mortalidad por causas no accidentales en un 22%. Es decir, a mayor consumo de vegetales, especialmente crucíferos, menor riesgo de mortalidad.

Sulforafano y Nrf2

Para entender como el sulforafano afecta positivamente nuestra salud, es necesario hablar de Nrf2. Nrf2 es una proteína que funciona como un factor de transcripción y controla la expresión de más de 200 genes en nuestro cuerpo.

NRF2 factor de transcripcion activador

La acción reguladora de Nrf2 es posible mediante su unión a una secuencia específica del ADN conocida como ARE (por sus siglas en inglés, Antioxidant Response Element) (2). Al unirse a esta secuencia, Nrf2 induce la expresión de genes antiinflamatorios y enzimas antioxidantes (3). Estas enzimas contribuyen a proteger las células, evitando el daño ocasionado por los radicales libres. De igual forma, Nrf2 también induce la transcripción de genes involucrados en la inactivación de compuestos dañinos a los que estamos expuestos diariamente, como hablaremos más adelante.

Ahora bien, el sulforafano es el activador natural más potente de Nrf2. En condiciones normales, Nrf2 se activa cada 129 minutos; mientras que al ser estimulado con sulforafano, Nrf2 se activa cada 80 minutos (4). En consecuencia, los genes regulados por Nrf2, también.

Hablemos de los beneficios…

Debido a su relación con Nrf2 y los efectos beneficiosos para la salud, existen diversos estudios sobre el sulforafano.

A continuación, hablaremos un poco de las condiciones de salud que pueden verse beneficiadas con el consumo de platas crucíferas (especialmente brotes de brócoli) y la evidencia científica que lo respalda.

Un potente efecto anticancerígeno

Se ha demostrado una asociación entre el consumo de 3-5 y 2 raciones de vegetales crucíferos a la semana y la disminución del 40 y 44%, respectivamente, en el riesgo de sufrir cáncer de próstata y vejiga en hombres (5, 6). De igual forma, fumadores con un consumo mensual de por lo menos 4,5 raciones de crucíferos crudos tuvieron una reducción del 55% en el riesgo de sufrir cáncer de pulmón en comparación con fumadores que consumían solo 2,5 raciones al mes (7).

Asimismo, múltiples estudios han demostrado que mujeres con un consumo semanal de por lo menos 1 ración de crucíferos han tenido una reducción entre el 17% y un máximo del 50% (en consumidoras diarias) en el riesgo de sufrir cáncer de mama (8).

Incluso en pacientes ya diagnosticados con cáncer de vejiga, se ha observado una reducción en la mortalidad por el cáncer en un 57% y del 43% por todas las causas, gracias al consumo de 4 raciones de brócoli crudo al mes (9). Por otro lado, roedores a los que se les indujo cáncer de vejiga y mama, presentaron una disminución en el desarrollo y el tamaño de tumores cuando eran alimentados con isotiocianatos y sulforafano, respectivamente (10, 11).

Interviniendo en la eliminación de sustancias tóxicas

El sulforafano presente en las plantas crucíferas puede ayudar a neutralizar y eliminar de manera activa los carcinógenos de las células, contribuyendo así a la prevención del cáncer: Pacientes con cáncer de próstata ralentizaron en un 86 y 57% el tiempo de duplicidad del antígeno prostático específico (PSA), un marcador tumoral, con el consumo de 60 y 35mg de sulforafano al día, respectivamente (12, 13, 14).

Uno de los mecanismos a través de los cuales es posible lograr esta función preventiva contra el cáncer en general, es la desactivación de enzimas de la fase 1 de biotransformación (donde estas enzimas se encargan de convertir compuestos precancerígenos en cancerígenos activos).

Otro mecanismo de acción es la excreción celular. El sulforafano, mediante Nrf2, también activa las enzimas de la fase 2 de biotransformación, las cuales se encargan de la desintoxicación.

Igualmente, el sulforafano es capaz de prevenir daños oxidativos en el ADN relacionados con el cáncer (15).

Gracias a un estudio (16), publicado en 2007, se evidenció la presencia de sulforafano en células de tejido mamario, posterior a 1 hora del consumo de 37 mg en forma de extracto. En consecuencia, podemos estar seguros de su biodisponibilidad en las células; es decir, las moléculas de sulforafano son capaces de llegar al lugar donde ejercen su acción sin necesidad de mediadores.

Además, en dicho estudio también se comprobó que el sulforafano incrementa la expresión de un gen llamado NQ01, el cual se asocia con la desintoxicación y previene la degradación de una proteína supresora de tumores, la proteína P53.

Un poderoso aliado, incluso si fumas

Diariamente estamos expuestos a compuestos dañinos presentes en el medio ambiente debido, principalmente, a la polución del aire y el humo del tabaco. Tales compuestos, entre ellos el benceno, la acroleína y otros, son agentes cancerígenos.

Como mencionamos previamente, el sulforafano contribuye en el proceso de desintoxicación celular. Específicamente, este estudio (17) demostró que el sulforafano y su precursor, la glucorafanina, eran capaces de aumentar de manera rápida y significativa la excreción de benceno en un 61% desde el primer día de su consumo. Asimismo, se ha evidenciado un incremento en la excreción de acroleína y metabolitos derivados en un 23-50% (18).

Igualmente, el consumo de brotes de brócoli (los cuales poseen la concentración de sulforafano), aumentó la expresión de enzimas de desintoxicación de fase II en las vías aéreas en otro estudio (19), publicado en 2008.

Por último, la eliminación celular de otro potente carcinógeno presente en el humo del tabaco, como lo es el NNK, también se ha visto beneficiada por la acción de los isotiocianatos (20).

Protección cardiovascular

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Los vegetales crucíferos también tienen un efecto positivo en los factores de riesgo cardiovascular. Múltiples estudios han demostrado que las personas que tienen un mayor consumo de estos alimentos poseen un menor riesgo de sufrir un accidente cerebro vascular, infarto u otra enfermedad cardiovascular (1, 21, 22, 23).

De igual forma, otro estudio (24) con pacientes diabéticos tipo 2 demostró que es posible disminuir biomarcadores predictivos de enfermedad cardiovascular. En dicho estudio se evidenció una reducción del 18.7% en los valores plasmáticos de triglicéridos y un 13.5% en la relación LDL oxidada/LDL. Por si fuera poco, los valores de glucosa en sangre en condiciones de ayunas también se vieron favorecidas.

Envejecimiento saludable y longevidad

Un factor común en la mayoría de las enfermedades presentes en la vejez es la inflamación. El proceso inflamatorio acompaña enfermedades como la artritis, cáncer, enfermedades reumáticas, neurodegenerativas y otras. El sulforafano tiene una acción antiinflamatoria mediante la estimulación del gen Nrf2. Además, el sulforafano también regula la respuesta inflamatoria mediada por NF-κB, un factor de transcripción (25, 26).

Con el tiempo, nuestras células inmunitarias se vuelven menos eficaces debido a la acumulación de daños oxidativos en el ADN. El sulforafano previene esta pérdida de la funcionalidad de nuestro sistema inmune e incluso puede ayudar a recuperar parcialmente el funcionamiento inmunológico adaptativo gracias a su efecto sobre Nrf2 (27).

Enfermedades neurodegenerativas

Se ha comprobado que el sulforafano es capaz de traspasar la barrera hematoencefálica, por lo menos en ratones (28). Esto resulta de gran interés, ya que incrementa la posibilidad de obtener sus beneficios antiinflamatorios a nivel cerebral.

Además, está comprobado que el sulforafano puede disminuir en un 20% citoquinas inflamatorias como la IL-6, la proteína C reactiva y el TNFα (29). La inflamación y las especies reactivas del oxígeno (ROS) se encuentran íntimamente ligadas a enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, Alzheimer y la enfermedad de Huntington.

Una inyección de sulforafano fue capaz de mejorar la memoria espacial en un modelo experimental de Alzheimer con ratones (30). Asimismo, el sulforafano contribuye a disminuir los temblores y normalizar los niveles de dopamina en un modelo animal de Parkinson (31); y puede ejercer cierto potencial terapéutico en la enfermedad de Huntington (32).

Por otro lado, la activación del gen Nrf2 estimula factores de crecimiento neuronal (33). Por consiguiente, también puede contribuir a la prevención de patologías neurodegenerativas y/o retrasar su progresión

Finalmente, también existen estudios sobre el efecto del sulforafano y Nrf2 en pacientes con autismo (34), esquizofrenia (35) y depresión (36, 37).

Dosificación

De acuerdo con algunos de los estudios mencionados, la dosificación depende del objetivo a lograr. Por ejemplo, si tu objetivo es ralentizar el aumento de antígeno prostático, se recomienda consumir 60 mg de sulforafano al día ; mientras que, si buscas disminuir triglicéridos, ratio LDLoxidada/LDL y glucosa en sangre, lo recomendable es consumir 40 mg de sulforafano al día. En casos de disminución de inflamación, también es recomendable consumir 40 mg/día de sulforafano. Y, si no tienes acceso a un suplemento de sulforafano, siempre puedes substituir consumiendo, respectivamente, 140 y 100 g/día de brotes de brócoli (tiene que ser casi crudo).

La alternativa en suplementación seria de tomar hasta 6 cápsulas de Brocosulf diario .Brocosulf siendo el único suplemento del mercado Español a tener sulforafano directamente estabilizado y biodisponible. El equivalente con otros suplementos seria de tomar 60 capsulas al dia, (mas info aqui )

Por último, os recordamos la importancia de la mirosina en la formación de los isotiocianatos. Esta proteína se inactiva cuando las crucíferas se hierven o exponen a calor prolongado, y se activa al masticar o aplastar los vegetales. En consecuencia, si no os apetece comerlos crudos, os recomendamos pasar los vegetales por vapor durante 3-4 minutos o, cocinarlos a 60°C durante un tiempo máximo de 10 minutos. Así podéis aprovechar al máximo los beneficios que estos alimentos tienen para ofrecernos.

Fuentes y enlaces de interés

Si os ha resultado interesante esta información y queréis saber más al respecto, no dejéis de ver este video de la Dra. Rhonda Patrick, donde habla en detalle acerca de todas las ideas expuestas en el presente artículo.

Adicionalmente, os dejamos los enlaces de los estudios mencionados durante el artículo, por si queréis echarles un vistazo.

Consumo de vegetales y mortalidad

  1. Zhang, X., Shu, X. O., Xiang, Y. B., Yang, G., Li, H., Gao, J., … & Zheng, W. (2011). Cruciferous vegetable consumption is associated with a reduced risk of total and cardiovascular disease mortality. The American journal of clinical nutrition94(1), 240-246. Disponible en: https://academic.oup.com/ajcn/article/94/1/240/4597862

Nrf2

  1. Fainstein, M. K. (2007). Nrf2: La historia de un nuevo factor de transcripción que responde a estrés oxidativo. Revista de Educación Bioquímica26(1), 18-25. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumenI.cgi?IDARTICULO=37690
  2. Nguyen, T., Nioi, P., & Pickett, C. B. (2009). The Nrf2-antioxidant response element signaling pathway and its activation by oxidative stress. Journal of Biological Chemistry284(20), 13291-13295. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2679427/
  3. Xue, M., Momiji, H., Rabbani, N., Barker, G., Bretschneider, T., Shmygol, A., … & Thornalley, P. J. (2015). Frequency modulated translocational oscillations of Nrf2 mediate the antioxidant response element cytoprotective transcriptional response. Antioxidants & redox signaling23(7), 613-629. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25178584

Acción anticancerígena

  1. Cohen, J. H., Kristal, A. R., & Stanford, J. L. (2000). Fruit and vegetable intakes and prostate cancer risk. Journal of the National Cancer Institute92(1), 61-68. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10620635
  2. Michaud, D. S., Spiegelman, D., Clinton, S. K., Rimm, E. B., Willett, W. C., & Giovannucci, E. L. (1999). Fruit and vegetable intake and incidence of bladder cancer in a male prospective cohort. Journal of the National Cancer Institute91(7), 605-613. Disponible en: https://academic.oup.com/jnci/article/91/7/605/2543972
  3. Tang, L., Zirpoli, G. R., Jayaprakash, V., Reid, M. E., McCann, S. E., Nwogu, C. E., … & Moysich, K. B. (2010). Cruciferous vegetable intake is inversely associated with lung cancer risk among smokers: a case-control study. BMC cancer10(1), 162. Disponible en: https://bmccancer.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2407-10-162
  4. Wu, Y. C., Zheng, D., Sun, J. J., Zou, Z. K., & Ma, Z. L. (2015). Meta-analysis of studies on breast cancer risk and diet in Chinese women. International journal of clinical and experimental medicine8(1), 73. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4358431/
  5. Tang, L., Zirpoli, G. R., Guru, K., Moysich, K. B., Zhang, Y., Ambrosone, C. B., & McCann, S. E. (2010). Intake of cruciferous vegetables modifies bladder cancer survival. Cancer Epidemiology and Prevention Biomarkers19(7), 1806-1811. Disponible en: https://cebp.aacrjournals.org/content/19/7/1806.short
  6. Munday, R., Mhawech-Fauceglia, P., Munday, C. M., Paonessa, J. D., Tang, L., Munday, J. S., … & Zhang, Y. (2008). Inhibition of urinary bladder carcinogenesis by broccoli sprouts. Cancer research68(5), 1593-1600. Disponible en: https://cancerres.aacrjournals.org/content/68/5/1593.short
  7. Li, Y., Zhang, T., Korkaya, H., Liu, S., Lee, H. F., Newman, B., … & Sun, D. (2010). Sulforaphane, a dietary component of broccoli/broccoli sprouts, inhibits breast cancer stem cells. Clinical Cancer Research16(9), 2580-2590. Disponible en: https://clincancerres.aacrjournals.org/content/16/9/2580.short

Desintoxicación celular

  1. Cipolla, B. G., Mandron, E., Lefort, J. M., Coadou, Y., Della Negra, E., Corbel, L., … & Mottet, N. (2015). Effect of sulforaphane in men with biochemical recurrence after radical prostatectomy. Cancer prevention research8(8), 712-719. Disponible en: https://cancerpreventionresearch.aacrjournals.org/content/8/8/712.short
  2. Alumkal, J. J., Slottke, R., Schwartzman, J., Cherala, G., Munar, M., Graff, J. N., … & Gao, L. (2015). A phase II study of sulforaphane-rich broccoli sprout extracts in men with recurrent prostate cancer. Investigational new drugs33(2), 480-489. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s10637-014-0189-z
  3. Llorente, C., Morena, J. M. D. L., & Álvarez Ardura, M. (2006). El tiempo de doblaje de PSA como nuevo método diagnóstico y pronóstico del cáncer de próstata. Archivos Españoles de Urología (Ed. impresa)59(10), 1083-1087. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-06142006001000015
  4. Verhagen, H., Poulsen, H. E., Loft, S., van Poppel, G., Willems, M. I., & van Bladeren, P. J. (1995). Reduction of oxidative DNA-damage in humans by Brussels sprouts. Carcinogenesis16(4), 969-970. Disponible en: https://academic.oup.com/carcin/article-abstract/16/4/969/448818
  5. Cornblatt, B. S., Ye, L., Dinkova-Kostova, A. T., Erb, M., Fahey, J. W., Singh, N. K., … & Davidson, N. E. (2007). Preclinical and clinical evaluation of sulforaphane for chemoprevention in the breast. Carcinogenesis28(7), 1485-1490. Disponible en: https://academic.oup.com/carcin/article/28/7/1485/2526686

Sulforafano y agentes cancerígenos presentes en el humo de tabaco

  1. Egner, P. A., Chen, J. G., Zarth, A. T., Ng, D. K., Wang, J. B., Kensler, K. H., … & Fahey, J. W. (2014). Rapid and sustainable detoxication of airborne pollutants by broccoli sprout beverage: results of a randomized clinical trial in China. Cancer prevention research7(8), 813-823. Disponible en: https://cancerpreventionresearch.aacrjournals.org/content/7/8/813.short
  2. Kensler, T. W., Ng, D., Carmella, S. G., Chen, M., Jacobson, L. P., Munoz, A., … & Fahey, J. W. (2011). Modulation of the metabolism of airborne pollutants by glucoraphanin-rich and sulforaphane-rich broccoli sprout beverages in Qidong, China. Carcinogenesis33(1), 101-107. Disponible en: https://academic.oup.com/carcin/article/33/1/101/2463507
  3. Riedl, M. A., Saxon, A., & Diaz-Sanchez, D. (2009). Oral sulforaphane increases Phase II antioxidant enzymes in the human upper airway. Clinical immunology130(3), 244-251. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1521661608008620
  4. Hecht, S. S., Chung, F. L., Richie, J. P., Akerkar, S. A., Borukhova, A., Skowronski, L., & Carmella, S. G. (1995). Effects of watercress consumption on metabolism of a tobacco-specific lung carcinogen in smokers. Cancer Epidemiology and Prevention Biomarkers4(8), 877-884. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8634661

 

Protección cardiovascular

  1. Cornelis, M. C., El-Sohemy, A., & Campos, H. (2007). GSTT1 genotype modifies the association between cruciferous vegetable intake and the risk of myocardial infarction. The American journal of clinical nutrition86(3), 752-758. Disponible en: https://academic.oup.com/ajcn/article/86/3/752/4649482
  2. Hu, D., Huang, J., Wang, Y., Zhang, D., & Qu, Y. (2014). Fruits and vegetables consumption and risk of stroke: a meta-analysis of prospective cohort studies. Stroke45(6), 1613-1619. Disponible en: https://www.ahajournals.org/doi/full/10.1161/STROKEAHA.114.004836
  3. Hung, C. N., Huang, H. P., Wang, C. J., Liu, K. L., & Lii, C. K. (2014). Sulforaphane inhibits TNF-α-induced adhesion molecule expression through the Rho A/ROCK/NF-κB signaling pathway. Journal of medicinal food17(10), 1095-1102. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4185976/
  4. Bahadoran, Z., Mirmiran, P., Hosseinpanah, F., Rajab, A., Asghari, G., & Azizi, F. (2012). Broccoli sprouts powder could improve serum triglyceride and oxidized LDL/LDL-cholesterol ratio in type 2 diabetic patients: a randomized double-blind placebo-controlled clinical trial. diabetes research and clinical practice96(3), 348-354. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0168822712000101

Envejecimiento

  1. Mirmiran, P., Bahadoran, Z., Hosseinpanah, F., Keyzad, A., & Azizi, F. (2012). Effects of broccoli sprout with high sulforaphane concentration on inflammatory markers in type 2 diabetic patients: A randomized double-blind placebo-controlled clinical trial. Journal of Functional Foods4(4), 837-841. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1756464612000953
  2. Negi, G., Kumar, A., & S Sharma, S. (2011). Nrf2 and NF-κB modulation by sulforaphane counteracts multiple manifestations of diabetic neuropathy in rats and high glucose-induced changes. Current neurovascular research8(4), 294-304. Disponible en: https://www.ingentaconnect.com/content/ben/cnr/2011/00000008/00000004/art00004
  3. Kim, H. J., Barajas, B., Wang, M., & Nel, A. E. (2008). Nrf2 activation by sulforaphane restores the age-related decrease of TH1 immunity: Role of dendritic cells. Journal of Allergy and Clinical Immunology121(5), 1255-1261. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0091674908001486

Enfermedades neurodegenerativas

  1. Jazwa, A., Rojo, A. I., Innamorato, N. G., Hesse, M., Fernández-Ruiz, J., & Cuadrado, A. (2011). Pharmacological targeting of the transcription factor Nrf2 at the basal ganglia provides disease modifying therapy for experimental parkinsonism. Antioxidants & redox signaling14(12), 2347-2360. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21254817
  2. Navarro, S. L., Schwarz, Y., Song, X., Wang, C. Y., Chen, C., Trudo, S. P., … & Lampe, J. W. (2014). Cruciferous vegetables have variable effects on biomarkers of systemic inflammation in a randomized controlled trial in healthy young adults. The Journal of nutrition144(11), 1850-1857. Disponible en: https://academic.oup.com/jn/article/144/11/1850/4590077
  3. Kim, H. V., Kim, H. Y., Ehrlich, H. Y., Choi, S. Y., Kim, D. J., & Kim, Y. (2013). Amelioration of Alzheimer’s disease by neuroprotective effect of sulforaphane in animal model. Amyloid20(1), 7-12. Disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.3109/13506129.2012.751367
  4. Morroni, F., Tarozzi, A., Sita, G., Bolondi, C., Moraga, J. M. Z., Cantelli-Forti, G., & Hrelia, P. (2013). Neuroprotective effect of sulforaphane in 6-hydroxydopamine-lesioned mouse model of Parkinson’s disease. Neurotoxicology36, 63-71. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0161813X13000442
  5. Liu, Y., Hettinger, C. L., Zhang, D., Rezvani, K., Wang, X., & Wang, H. (2014). Sulforaphane enhances proteasomal and autophagic activities in mice and is a potential therapeutic reagent for Huntington’s disease. Journal of neurochemistry129(3), 539-547. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jnc.12647
  6. Yao, W., Zhang, J. C., Ishima, T., Dong, C., Yang, C., Ren, Q., … & Ushida, Y. (2016). Role of Keap1-Nrf2 signaling in depression and dietary intake of glucoraphanin confers stress resilience in mice. Scientific reports6, 30659. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27470577
  7. Singh, K., Connors, S. L., Macklin, E. A., Smith, K. D., Fahey, J. W., Talalay, P., & Zimmerman, A. W. (2014). Sulforaphane treatment of autism spectrum disorder (ASD). Proceedings of the National Academy of Sciences111(43), 15550-15555. Disponible en: https://www.pnas.org/content/111/43/15550.short
  8. Shiina, A., Kanahara, N., Sasaki, T., Oda, Y., Hashimoto, T., Hasegawa, T., … & Hashimoto, K. (2015). An open study of sulforaphane-rich broccoli sprout extract in patients with schizophrenia. Clinical Psychopharmacology and Neuroscience13(1), 62. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4423155/
  9. Wu, S., Gao, Q., Zhao, P., Gao, Y., Xi, Y., Wang, X., … & Ma, Y. (2016). Sulforaphane produces antidepressant-and anxiolytic-like effects in adult mice. Behavioural brain research301, 55-62. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0166432815303399
  10. Martín-de-Saavedra, M. D., Budni, J., Cunha, M. P., Gómez-Rangel, V., Lorrio, S., Del Barrio, L., … & Cuadrado, A. (2013). Nrf2 participates in depressive disorders through an anti-inflammatory mechanism. Psychoneuroendocrinology38(10), 2010-2022. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0306453013001157